¿Para qué sirve una web de boda?
Cuando falta un mes para la boda empiezan las mismas preguntas una y otra vez: a qué hora es la ceremonia, dónde se aparca, si hay autobús, qué hotel queda cerca, si hay que ir de largo. Una página web de boda contesta todo eso una sola vez, en un sitio que cualquiera puede abrir desde el móvil.
La segunda razón es más práctica todavía: saber quién viene. Si la web tiene un formulario para confirmar asistencia, no tenéis que ir apuntando respuestas sueltas de WhatsApp en una libreta ni llamar a cada primo para preguntarle si su pareja es vegetariana.
Qué debe tener una buena web para bodas
No hace falta una web de diez páginas. Hace falta que lo importante se encuentre en diez segundos. Esto es lo que de verdad usan los invitados:
- Fecha, hora y lugar bien visibles, con una cuenta atrás si os hace ilusión.
- Programa del día con la hora de cada momento: ceremonia, cóctel, banquete, fiesta. Si la ceremonia y el banquete están en sitios distintos, cada uno con su dirección.
- Cómo llegar: un enlace al mapa que abra la ruta directamente. Para quien no conoce la zona vale más que cualquier explicación.
- Añadir al calendario, para que nadie diga que no se acordaba de la fecha.
- Código de vestimenta, aunque sea una línea: «formal», «de cóctel», «calzado cómodo, que hay césped».
- Alojamiento y transporte: hoteles cercanos, si habrá autobús y desde dónde sale.
- Regalo: el número de cuenta o el Bizum, dicho con tacto. Tenéis ideas en cómo pedir dinero en la boda con elegancia.
- Confirmación de asistencia con fecha límite, menú y alergias.
- Vuestra historia y algunas fotos. No es imprescindible, pero es lo que hace que la web parezca vuestra y no un formulario.
Lo que sobra casi siempre: blogs de la pareja que nadie lee, libros de firmas que se quedan vacíos y menús con veinte apartados. Cuanto más corta, más se lee.
El fallo de muchas webs de boda: nadie las abre
El planteamiento clásico es mandar la invitación por un lado (en papel o en una imagen) y poner al final «más información en nuestra web». El resultado suele ser que la invitación se lee y la web se queda sin visitas hasta la víspera, cuando alguien busca la dirección a toda prisa.
Por eso nosotros lo planteamos al revés: la invitación es la web. Cada familia recibe un enlace personal por WhatsApp. Al abrirlo ve un sobre cerrado con lacre y su nombre escrito («Para Familia García»). Toca el lacre, el sobre se abre y dentro está todo: la cuenta atrás, el programa con «Cómo llegar» en cada evento, el botón para añadirlo al calendario, el código de vestimenta, el alojamiento, el regalo, vuestra galería «Nuestra historia» y el botón para confirmar.
Así la información no está en un sitio aparte que hay que buscar. Está en el mismo enlace que el invitado ya ha abierto, y puede volver a él cuando quiera.
Cómo se crea paso a paso
- Elegid el diseño. Hay seis: Sobre lacrado, Mediterránea, Minimal, Jardín, Noche de gala y Campestre. Podéis verlos con datos de ejemplo en las invitaciones de muestra.
- Rellenad los datos de la boda y subid vuestras fotos. Lo que no uséis (autobús, preboda, alojamiento) simplemente no aparece.
- Cargad la lista de invitados. Se puede pegar directamente desde Excel. Si aún no la tenéis, os dejamos una guía en cómo hacer la lista de invitados de boda.
- Enviad cada enlace por WhatsApp desde vuestro móvil, con un mensaje ya escrito que podéis cambiar. Lo explicamos en invitación de boda por WhatsApp.
- Seguid las respuestas en vuestro panel: quién la ha abierto, quién ha contestado, menús, alergias y autobús.
Diseñar y ver el resultado exacto es gratis. Si queréis trastear antes de nada, tenéis un editor de prueba en la portada.
Web de boda gratis, plantilla o invitación con web: qué elegir
Hay varias formas de tener una web de boda y no todas os hacen falta. Os lo contamos tal cual:
| Opción | Lo bueno | Lo que hay que saber |
|---|---|---|
| Web de boda gratis de un portal de bodas | No cuesta nada y tiene apartados ya hechos. | Algunas muestran publicidad o proveedores, el diseño es de plantilla y la invitación suele ir aparte. |
| Constructor de webs genérico | Libertad total de diseño. | Hay que montarlo todo, el formulario de confirmación incluido, y suele pedir una cuota mensual. |
| Diseño en Canva o similar | Muy bonito y barato para una imagen o un PDF. | Es una imagen: no lleva el nombre de cada familia, no recoge confirmaciones y no se puede actualizar una vez enviada. |
| ¿Vienes a mi boda? | Invitación, web y confirmación en un mismo enlace personal, con panel para vosotros. | Es de pago (pago único desde 49 €) y está pensada para bodas, no para una web de propósito general. |
Si solo queréis una página con la dirección y la hora, una web gratis os sirve perfectamente. Donde se nota la diferencia es en la gestión: saber quién falta por contestar, recordárselo sin vergüenza y mandar al catering un Excel con menús y alergias sin pasar una tarde copiando datos.
Lo que vosotros veis: el panel de la pareja
La parte que no ven los invitados es la que más trabajo os ahorra:
- Lista de invitados con el estado de cada uno: sin abrir, abierta, confirmada o no viene.
- Recordatorio por WhatsApp en un toque para quien no ha contestado.
- Avisos por email de cada respuesta nueva, al momento o en un resumen diario.
- Exportación a Excel para el catering, con menús y alergias de cada persona.
- Generador de mesas a partir de los que han confirmado. Si aún no tenéis invitación, podéis usar gratis nuestro seating plan de boda.
- Acceso para vuestra pareja como coeditor, para que no dependa todo de un solo móvil.
Y si algo cambia (la hora del autobús, el hotel, una errata), lo editáis y todos ven la versión nueva en el mismo enlace. No hay que reenviar nada.
Cuánto cuesta
Diseñar y previsualizar es gratis. Pagáis una sola vez al publicar, con IVA incluido y sin suscripción:
- Invitación, 49 €: los nueve diseños, la confirmación con menús, alergias y autobús, el envío por WhatsApp, el panel y el Excel del catering.
- Boda completa, 79 €: además, el plano de mesas (y que cada invitado vea su mesa en su invitación), acceso para coorganizadores y sin la marca al pie.
- A medida, 149 €: nos pasáis los datos y las fotos y os la dejamos montada, con los colores de vuestra boda, los textos revisados y entrega en 48 horas.
Si empezáis con un plan y luego queréis otro, pagáis solo la diferencia. La invitación y el panel siguen disponibles hasta tres meses después de la boda. Más detalle en precios.
Cinco consejos para que vuestra web de boda funcione
- Un solo enlace. Si hay una web, un formulario y un PDF, alguien mirará el que no está actualizado.
- Fecha límite clara para confirmar, y que sea la que necesita vuestro catering, no una inventada. Os ayuda cuándo enviar las invitaciones de boda.
- Pensad en quien no conduce. Si hay autobús, poned hora y punto de salida. Si no lo hay, recomendad taxi o un aparcamiento concreto.
- Textos cortos. Dos frases bien escritas valen más que un párrafo. Si os atascáis, tenéis 40 textos de invitación para copiar.
- Probadla en el móvil de vuestra madre. Literalmente. Si ella confirma sin llamaros, cualquiera puede.